Rinoplastia Secundaria

Rinoplastia - Nariz - Cirugia Estetica Secundaria - Dr. Joaquim Suñol

Para mejorar los resultados de una rinoplastia previa

La forma de una nariz depende de:

  • Tipo de PIEL de la nariz: puede ser muy gruesa o muy fina. La cobertura cutánea nasal muy fina permite evidenciar e identificar claramente la forma de los cartílagos y los huesos de la nariz a través de ella; cualquier irregularidad o asimetría se hacen muy evidentes. En cambio, una piel nasal gruesa permitirá disimular las asimetrías y las irregularidades del cartílago o de los huesos de la nariz y permite camuflar mejor los defectos.
    No es posible cambiar el tipo de piel de la nariz de un paciente determinado, aunque en el tratamiento del Rinofima (nariz globulosa) es posible obtener muy buenos resultados adelgazando la piel de la punta de la nariz que se ha hiperdesarrollado por la enfermedad, mediante la dermabrasión.
  • Forma, consistencia y tamaño de los CARTILAGOS nasales: cartÍlagos de la punta o alares, del dorso o triangulares y tabique o septo nasal.
  • Forma, tamaño y fracturas previas de los HUESOS propios de la nariz.

Para poder evaluar y contemplar el resultado estético final obtenido tras una Cirugía Estética de la Nariz o Rinoplastia es necesario esperar pacientemente a que los todos tejidos de la nariz se hayan desinflamado por completo. Pueden permanecer restos de inflamación cicatricial durante meses e incluso años.

El grado y la duración del edema post-operatorio pueden variar dependiendo de múltiples y variados factores:

  • Según la técnica quirúrgica: rinoplastia abierta o cerrada.
  • El número y la localización exacta de los injertos de cartílagos colocados.
  • El número, tipo de material de sutura (reabsorbibles o permanentes) y localización exacta de las suturas conformantes.
  • La localización de las osteotomías y el instrumental utilizado para tratar el hueso: escoplo, sierra y raspas manuales o mecánicas.
  • El tipo de apósito post-quirúrgico: esparadrapo, molde de yeso, termoplásticos tipo Aquaplast.
  • La utilización o no de taponamiento intranasal.
  • El tratamiento post-operatorio: anti-inflamatorios y drenajes linfáticos.

No es nada recomendable reintervenir o volver a operar una nariz que ha sido operada hace menos de un año. Si se opera en una nariz que aun tenga restos de inflamación de una intervención anterior, es muy posible que los resultados no sean los deseados, y que se efectúen resecciones de tejido que no debería ser resecado o extirpado.

La cicatrización normal causada por una primera operación de la nariz hace que la re-operación o cirugía secundaria sea mas difícil, ya que los tejidos de la zona no son tan elásticos como eran antes y ahora son más friables y resistentes a ser plegados o a cambiar de forma. Asimismo, la duración del edema postoperatorio es mucho mayor en una rinoplastia secundaria que en una nariz operada por primera vez, ya que sus tejidos ya han tenido que cicatrizar internamente antes y ahora son cicatriciales, aunque no se note nada anormal desde el exterior.

Con frecuencia, la técnica quirúrgica utilizada por el primer cirujano puede ser muy difícil o imposible de reconocer desde “fuera” a simple vista: las alteraciones causadas en los cartílagos alares de la punta, en los triangulares de la válvula nasal o el tabique nasal, la presencia o no de suturas permanentes o injertos de cartílago, de aponeurosis o de mallas de colágeno pueden hacerse evidentes solamente en el quirófano.

Si en la primera operación de nariz el tabique nasal ha sido extirpado parcialmente para tratar una desviacion septal preexistente, es posible que si en la cirugía nasal secundaria sea necesario disponer de una cantidad determinada de cartílago para poder injertar y restablecer la estructura nasal normal, el cirujano deba obtenerlo de otras zonas del cuerpo, como es el cartílago de la oreja o el de las costillas, y poder así disponer de material de injerto nasal que proporcione el volumen y la rigidez necesarias para obtener el resultado planeado y deseado. La obtención del cartílago de la oreja deja una cicatriz residual detrás de la misma, que suele pasar totalmente desapercibida; la obtención de cartílago costal (de la costilla) deja una cicatriz permanente de unos 4 cm de longitud, que puede resultar mas o menos inaparente, dependiendo de cada paciente..

Es durante el transcurso de la cirugía secundaria cuando será posible visualizar y descubrir cuales son exactamente las alteraciones y también el estado real y la forma residual de los cartílagos de la nariz, así como el numero y posición exacta de todas las suturas que fueron colocadas en la primera operación y que pudieron causar la malposición del cartílago o de sus pliegues en una forma antinatural no deseada. La habilidad del cirujano es la clave para restaurar la naturalidad de todos los componentes de la nariz y obtener el resultado deseado, que debe ser siempre un resultado lo más natural posible (que no se note que ha sido operada).

Después de una cirugía nasal primaria, las alteraciones más frecuentes que requerirán una cirugía nasal secundaria son:

  • Deformidad de pico de loro o Polly Beak: Exceso de proyeccion del supratip (zona por encima de la punta).
  • Deformidad en V invertida: Colapso o retraccion de los cartilages triangulares en su union con los huesos propios nasales y con el tabique nasal.
  • Nariz Corta: angulo naso-labial aumentado en exceso.
  • Columela escondida o demasiado visible.
  • Retracción de los orificios nasales o narinas en la vista lateral.
  • Asimetrias de la punta nasal.
  • Asimetrias de la piramide nasal por fracturas nasales previas.
  • Falta o exceso de proyección de la punta nasal y/o del dorso nasal.
  • Irregularides visibles del dorso de la nariz (si son palpables pero no son visibles no es necesario reintervenir).

En su consulta, el Dr. Joaquim Suñol – médico especialista en Cirugía Plástica Estética Secundaria – le podrá aconsejar de su caso en particular y le explicará todos los pros y los contras, los posibles riesgos y las complicaciones que pueden aparecer, para que Vd. disponga de la máxima información sobre la solución a su problema y pueda decidir libremente re-operarse o no, sin ningún tipo de compromiso.